domingo 6 de noviembre de 2011

Y el verbo se hizo acto: venganza.


"Puta" escuchaba entre quejidos y un olor que en descomposición hubiera sido más agradable.
Empujaba y yo mordía mi labio inferior, que goteaba sangre. La misma que gotea cuando el himen se rompe, la misma que corre cuando un niño nace. -La misma que sangró la puta que te parió- le dije, y no obtuve respuesta.
Dios no existe, ya lo sabemos. Si hay una energía creadora no es paternal ni antropomorfa. A quién apelar entonces en este tipo de situaciones, si la justicia humana no es más que un intento de poner orden, de poner nombre a aquellas cosas que simplemente no se pueden controlar?

Espero que termine, con un poco de náuseas y otro de cansancio. Desde mi yugular comienza a disiparse un lento palpitar tibio que va corroyendo mi suavidad.

En un movimiento brusco y un grito que por mucho excede mi registro vocal por baja frecuencia, me doy vuelta y no recuerdo más. Un pedazo de su cuello cuelga en mi boca. Lo escupo sobre su cara y su patético cuerpo semidesnudo convulsionándose.



Ahora sí, movete hasta donde puedas... y terminá.

martes 26 de julio de 2011




Su sangre se veía pura, más pura que la promesa. No pude evitar correr a su abrazo, mientras tropezaba con mis ojos, colgando, en un visión perdida, dinamitada por mi impaciencia.
Torpe como siempre caí en sus labios, y me aferré fuerte a su espalda.



De pronto, la cama. Su pene quebrando mi virginidad anímica en cada punzada elevada en el placer del dolor de las ganas.
Mi vagina, mi ano, mi boca. Tres agujeros negros absorbiendo su semen vital, esperando rehabilitarse histriónicamente en un acto que más tarde representaría mi enclavamiento estoico al segundo ya! que hace que todo tenga menos sentido de lo que parece. Y que al mirarlo de lejos, parezca un hito irrepetible.



Quiero volver a la dimensión en donde me gustaba donde estaba y no andaba flotando ni metiéndome en agujeros de gusanos para sentirme una estrella.



O no?


Ya pasó el segundo.


Ya!

lunes 14 de marzo de 2011

Media Res




Se vende a precio módico una media res, de mascota.

Quien asegure cuidarla del frío y del hambre,

quien acepte sacarla a pasear, una vez al día,

y jure no sobre reaccionar cuando a duras penas junte su carne en un costado, y la encuentre frente al espejo llorando,

y prometa no abandonarla cuando necesite un paño sobre su carne fría...


...será buen candidato.


No ataca si no siente peligro,

es dócil y bien educada.

Ocupa poco ancho, aunque bastante alto.

El único problema es la cabeza

cuando ocupa todo el lugar.

Y hay que empezar a demoler paredes.


No hace falta retenerla atada,

sola y gustosa se quedará en un lugar,

donde simplemente sepan que está.


Una caricia equivaldrá a fidelidad,

una palabra, a orden,

un detalle, a la entrega total.


Es la mascota ideal para quienes tienen un poco de tiempo,

y mucho de amor.


Solo habrá que procurar no olvidarse de ella

y dejarle en la puerta una endija abierta,

ante la soledad, se irá a buscar otros rumbos,

y aunque su olfato es excelente, no volverá nunca más.



domingo 20 de febrero de 2011

Ira (pecado personal)


Detrás de la furia que va subiendo por mi cuello demarcándome las venas y la irrigación fastuosa de mi sangre caliente,
de mi cara enrojecida, de mi presión elevada, de mi corazón acelerado,
de las ganas de hundir mis uñas en carne humana y arrancar pedazos,
de morder los genitales de algún estúpido para después vomitárselos en la cara,
detrás de mi espalda tensa, de mis articulaciones agarrotadas,
de mis dientes apretados, de mi palabra ahogada,
hay frustración.
Y mucho dolor.

jueves 17 de febrero de 2011

Maníaca



Río, pero es sólo la máscara de este letargo que hoy sangra.
Mi naturaleza insegura me ulcera las decisiones, y parece que estoy conforme y feliz...
No lo estoy.
Metaforizo mi corazón dolido en estas líneas... en esta línea que desfigura y conforma a la vez mi estúpida máscara.
Pienso, lloro, río... Y la herida me late recordando la desesperación que me lleva a necesitar transmutar el dolor psíquico en físico.

No sé, realmente no sé quien soy hoy. Quizás mañana lo descubra.

Hoy solo duele.
late
y se oculta,
para no herirse más, mi alma, mi orgullo... y mi piel.



lloro.

martes 14 de diciembre de 2010

Ojos que ven a través de la ceguera



Uno, dos, tres rostros sin rostro que creen mirarme
y filtran mi imagen a través de su deseo
Ya no soy yo aquella que dice "soy yo".

Soy una promesa de satisfacción eterna
un especular espectacular
que exhibe lo que no tiene,
y hace ver mucho más.

Cuatro, cinco, seis ordenamientos de mi imagen
englobada en un epitelio, como una oruga
sin ojos y a punto de ser un otro.

Ya no es la línea entre mis pechos, un camino demarcado que culmina en los alrededores de mi vagina,
redondeando la curva de mis nalgas y sombreando la cara interna de mis piernas.
Hoy simplemente es un trazo, que autoexamino y a veces no veo,
y quizás entiendo recién al verlo señalado
y quizás no entiendo al verlo deseado.

O sí.

Y ese es el día más feliz de mi vida.

Finjo Algo Libremente Oprimido